En los tiempos que corren, la estabilidad laboral se ha convertido en una prioridad para millones de personas trabajadoras. Si a esa estabilidad a largo plazo se le une tener derechos laborales consolidados y una carrera profesional estructurada, el atractivo es suficientemente fuerte para no pensárselo 2 veces, por lo que este planteamiento ha superado ya al autónomo emprendedor con ganas de ser jefe de sí mismo. Si en 2007, antes de la crisis económica, había 650.000 autónomos más que trabajadores públicos, ahora, a principios de 2026 existen casi 350.000 funcionarios más que trabajadores por cuenta propia.
El motivo: la ecuación rentabilidad/riesgo para los autónomos, contra la estabilidad, los sueldos competitivos y las jornadas menos extensas del funcionariado del Estado.
Además, hasta hace unos años, existía la creencia en nuestro país que para ser funcionario había que tener una carrera universitaria, y nada más lejos de la realidad. Actualmente hay decenas de oposiciones a las que se pueden acceder solo con la ESO como, por ejemplo, Auxiliar Administrativo, Guardia Civil o Tropa y Marinería, o bachillerato para Administrativos o Policías Nacionales, entre otros.
Toda esta situación ha provocado un claro rejuvenecimiento del perfil del opositor. Hasta hace unos años el opositor predominante en nuestro país tenía entre 35 y 50 años, y buscaba un cambio profesional o una mayor estabilidad tras múltiples rotaciones laborales. Actualmente más de la mitad de los candidatos tienen entre 18 y 34 años, convirtiendo su idea de ser funcionario del Estado en su primera opción laboral seria.
Y es que el salario también influye en esta decisión. Según datos de Eurostat, el gasto en salarios públicos se ha multiplicado por 3 en España desde 1995 alcanzando los 180.000 millones de euros en 2025.
Para este 2026 la Oferta de Empleo Público (OPE) se concentra en oposiciones con un alto número de plazas, con convocatorias regulares y salidas profesionales claras. Las más demandadas siguen siendo las de Auxiliar y Administrativo, en Justicia, Auxilio Judicial, Tramitación y Gestión Procesal, así como Policía Nacional y Guardia Civil para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Sin olvidar las pruebas del Ejército, cada vez más demandadas.
En este escenario es fundamental contar con un centro de formación especializado que garantice una preparación estructurada y adaptada a las necesidades reales del alumnado. Códice Cantabria, del GRUPO ASPASIA, cuenta con más de 30 años de experiencia, e imparte numerosos cursos preparatorios de oposiciones en modalidad online, y presencialmente en Cantabria, donde se ha preparado a cientos de alumnos.