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IGUALDAD DE OPORTUNIDADES

MALTRATO INSTITUCIONAL

 

Artículo publicado en "TRIBUNA LIBRE", del diario "ALERTA" de Cantabria el 10 de febrero de 2002

Hablamos de maltrato institucional porque los abusos sexuales contra menores, representan un tabú que ni la sociedad ni las instituciones responsables han podido romper.

Maltrato Institucional son algunos jueces y magistrados con sus tristemente célebres sentencias, maltrato es también los sanitarios que dan buenas versiones rocambolescas de las víctimas y con su silencio encubren al agresor, maltrato es también cuando las Fuerzas de Seguridad del Estado aconsejan a las víctimas que se lo piensen antes de formular una denuncia y por último maltrato es cuando los responsables públicos que por Ley tiene que garantizar la protección del menor no lo hacen.

Esta última forma de maltrato es quizá la mas preocupante y la que urge poner todos los medios para solucionarlo. Pero la más conocida y llamativa y la que no está respondiendo a las expectativas de los ciudadanos es la judicial.

Recientemente el Tribunal Supremo ha rebajado de doce años de cárcel a seis la condena impuesta a un hombre que violó a la la hija de su compañera sentimental, de 14 años al entender que la menor no se encontraba "en situación que la hiciera especialmente vulnerable" cuando sufrió la agresión sexual, otro juez considera que una niña de 11 año confundía los abusos sexuales de su padre con la conducta normal entre padres e hijos, así como que carecía de discernimiento para saber lo que estaba ocurriendo en una relación sexual que incluía también violaciones y otra forma de abuso sexual.

De todos los tipos de maltrato infantil, el abuso sexual es probablemente la forma más enrevesada e intrigante. A propósito de este tipo de maltrato existe toda una serie de estereotipos, todos ellos igualmente falsos. Así, sulee creerse que se trata de una forma de abuso muy infrecuente, cuando los estudios del profesor Félix López ha mostrado que como mínimo en torno a 20% de españoles mayores de edad (tanto niñas como niños) recibieron esta forma de maltrato antes de los 16 años.

Suele creerse que el abuso se comete por parte de personas desconocidas y en lugares públicos (parques, descampados...), cuando la realidad es que casi siempre son cometidos por personas del entrono del menor ( muy frecuentemente, el padre o un familiar o vecino con contactohabitual con la familia) y en lugares familiares (típicamente en la habitación de al lado); se cree también que el abusador es una persona con signos de trastornos y desviaciones, cuando la realidad es que los abusadores sexuales llaman la atención por ser personas consideradas por todos perfectamente normales, cuando no ejemplares; suele pensarse que los abusos son conductas aisladas, cuando se trata de hechos reiterados; suele creerse que el abuso sexual está ligado a situaciones de marginación y pobreza, cuando la realidad es que está es la más democrática de todas las formas de maltrato, más homogéneamente repartida entre todas las capas sociales.

Antes de ocurrir las vejaciones que en cada caso se produzcan (las violaciones no son las más frecuentes, aunque son quizá las más sencillas de diagnosticar), el agresor sexual ha tenido que urdir una trama de silencia y complicidad en su entorno y muy particularmente, sobre la víctima. El agresor sexual selecciona cuidadosamente a su víctima, que debe ser lo más desvalidad posible, con un yo débil, sea por la edad o por rasgo de personalidad. Hace creer a esa víctima que las cosas que con ella hace son un juego, o que son formas especiales en que los padres expresan el cariño a sus hijos.

Con chantajes y amenazas el abusador se garantiza el silencio de la víctima, a quien hace ver que los demás no le creerían si desvelara lo que ocurre entre ellos, que el abusador se suicidaría o iría a la cárcel, o que la familia se rompería. Sólo cuando el abusador está convencido de lo único que en realidad le preocupa (el silencio de la víctima y la viabilidad de los abusos), las conductas abusivas empiezan a ocurrir de manera sistemática, continuada e in crescendo.

La debilidad de quien recibe la agresión sexual en estas circunstancias se incrementa por una serie de razones: el abusador es para la víctima una fuente de afecto importante y frecuentemente la única de que dispone o la más importante (una de las tragedias más radicales del abusado es, paradójica y simultáneamente. quien más afecto le está expresando, lo que genera una ambivalencia emocional insoportable que en parte expica el silencia de la víctima); a medida que los abusos se van sucediendo, la víctima se siente crecientemente culpable (entre otras cosa, porque el abusador se encarga de alimentar ese sentimiento); puesto que los abusos sexuales más recuentes (caricias, masturbaciones, felaciones...) no dejan secuelas físicas, la víctima carece de pruebas y de credibilidad social.

Una de las claves del abuso sexual es, por tanto, el secreto. De él son con mucha frecuencia cómplices voluntarios o involuntarios quienes rodean al menor que está siendo abusado, pues no quieren ver lo que probablemente está modificándose en la conducta del niño o de la niña (aislamiento creciente, terrores nocturnos, trastornos psicofisiológicos, temor a quedarse solo con el agresor, señales físicas del abuso...). Si quien abusa es el padre, frecuentemente cuenta con la ceguera complica de una mujer sumisa, con una personalidad tan débil con la de la víctima, a veces objeto de abusos ella misma, en el presente o en el pasado. Si llega el caso, una vez que todo se ha desvelado y que empiezan a complicarse las cosas para el abusador y la familia, la víctima sometida además a interrogatorios tan frecuentes como insensibles, puede llegar a retractarse y manifestar que el abuso nunca existió.

Como primera medida, los agresores deben de ser alejados de la víctima, a ella se la tiene que dar confianza sentirse protegida y necesita ayuda profesional y sobre todo no sentirse víctima otra vez victimización secundaria de las Instituciones.

Montserrat Peña Marotías
(en el momento de publicar este artículo era presidenta de CAVAS)

 

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